La pieza dental está formada a groso modo por tres capas fundamentalmente; la pulpa, donde encontramos la mayor parte del tejido orgánico, nervio, vena y arteria; la dentina que tiene tejido orgánico e inorgánico; el esmalte compuesto en su mayor parte por tejido inorgánico.
El esmalte es el tejido más fuerte del organismo, superando a los huesos. Está formado por un compuesto llamado hidroxiapatita. Este tejido tan duro nos permite llevar a cabo la alimentación y otras acciones como incluso la defensa.
El proceso de la caries es en definitiva una desorganización de esta hidroxiapatita, para que esto ocurra necesitamos la presencia en la cavidad oral de ácidos. El ácido aparece gracias a la conversión por las bacterias de la boca del azúcar en esta sustancia ácida.
Por lo tanto cuanto mayor ingesta tengamos de azúcar mas probabilidades de erosión del esmalte por parte de los ácidos que las bacterias provocan. Así mismo, cuanto más pegajosos sean los azúcares que comemos también aumentamos las probabilidades de procesos cariogénicos ya que estos se unen al diente y no se eliminan tan fácilmente.
Para romper este proceso de desorganización de la hidroxiapatita que es la caries, sólo tenemos que eliminar uno de los factores. Como las bacterias forman parte de nuestra cavidad oral, sólo podemos actuar en el factor azúcar que al eliminarlo eliminaremos también la formación de la caries