Desde que óvulo y espermatozoide se unen el zigoto se desarrolla en un medio acuoso. Desde éste, deja poco a poco de ser un embrión para convertirse en un feto y todo esto lo lleva a cabo metido dentro de una gran piscina y respirando a través del cordón umbilical que le une a mamá.
Por este motivo cuando el niño nace este completamente capacitado para estar inmersos en una piscina, porque estos flotan. Es muy beneficiosa tanto para padres como para hijos, como para su relación interpersonal que estos compartan unas horas semanales en la piscina.
Los beneficios que se desprenden son un mayor y mejor desarrollo cardiorespiratorio, sensorial y psicomotriz. Por otra parte aumenta la interrelación que nace de este hábito tan saludable de padres con hijos.
Es muy importante en la sociedad en la que vivimos, que los padres desde pequeños inculquen a los niños a mantener hábitos de vida saludables, y a ver y entender el deporte integrado en sus vidas como otra parcela mas de ésta y no como actividades que cuestan un esfuerzo, así criaremos generaciones más fuertes y sanas.
Por lo tanto las actividades de bebés y natación nos ayudan a desarrollar mejor todas y cada una de las capacidades mentales, físicas y sociales de nuestros hijos
