La hipertensión inducida por el embarazo (Preeclampsia) es una enfermedad que afecta a 2 de cada 10 mujeres embarazadas. Normalmente le ocurre a las primerizas y si estas tienen un segundo bebé es muy probable que vuelvan a padecer hipertensión.
La hipertensión arterial en el embarazo es grave, ya que puede provocar un nacimiento prematuro en el bebé y las complicaciones generales de esta enfermedad en la madre (aumento de la presión arterial, nauseas, visión borrosa…).
La mejor cura para la hipertensión inducida por el embarazo es tener el bebé, pero si se presenta en periodos tempranos del embarazo, la mujer necesita reposo, tranquilidad y evitar situaciones de estrés.
