Cada una de las flores de Bach se asocia con un estado anímico básico. Mimulus es, por ejemplo, la flor de Bach para cuando nos encontramos angustiados o sentimos miedo por algo específico. Tomar las flores nos ayuda a superar nuestro miedo y a enfrentarlo con valentía.
El Dr. Bach diseñó su sistema para hacerlo sencillo. Puede parecer desalentador al principio, pero cualquiera puede aprender a usarlo.
La mayoría de las flores de Bach se venden en forma líquida y la idea general es que mezcle las flores que necesite de acuerdo a su situación anímica actual.
Al igual que el Dr. Bach, creemos que la curación a nivel emocional tiene repercusiones en otros planos: una vida afectiva sana y una personalidad equilibrada permitirán que su cuerpo encuentre su propio estado natural de salud.
Se utilizan dos métodos para hacer las Flores de Bach. La mayoría de las flores son delicadas y por ello se utiliza el método del “Sol” para su preparación. Esto implica dejar flotar las flores en agua mineral de manantial por unas cuantas horas.
Las plantas más leñosas o flores que florecen cuando es sol es débil, se preparan hirviéndolas por media hora. En ambos casos se utiliza brandy de 40º como conservante, mezclado 50/50 con la tintura resultante de los métodos arriba mencionados.
Unas gotas de esta tintura conservada en brandy se vuelven a diluir en brandi para la elaboración de las botellas de concentrado para la venta al consumidor.
Tomar una dosis más grande de flores a la vez no tiene un efecto más fuerte; pero si está atravesando por una crisis puede aumentar la frecuencia de las tomas hasta que se encuentre mejor.
El método del ‘vaso de agua’
Para los estados de ánimo a corto plazo ponga dos gotas de cada flor seleccionada en un vaso o botellín de agua. Tome sorbos tantas veces como lo desee hasta sentirse aliviado. Si utiliza las flores pre-mezcladas de la fórmula de crisis, añada cuatro gotas al vaso de agua en lugar de dos.
También puede utilizar este método para tratar problemas a largo plazo. Simplemente tome sorbos frecuentes durante el día -como mínimo cuatro veces al día- y mantenga el vaso o el botellín en la nevera o bien preparar un vaso fresco cada día.
Frascos de Tratamiento
Para los problemas más crónicos se recomienda preparar un frasco de tratamiento, resulta más económico y hará que las flores concentradas le duren más.
Sencillo:
Tome un frasco gotero de 30ml (disponible en farmacias)
Añada al frasco dos gotas de cada flor seleccionada.
Llene el frasco con agua mineral sin gas.
De este frasco tome cuatro gotas tan frecuentemente como sienta la necesidad, pero al menos cuatro veces al día.
Las botellas de tratamiento se conservan por lo menos durante dos o tres semanas si las mantiene en un lugar fresco – en la nevera, por ejemplo. Si esto no fuera posible porque quizás vive en un lugar caluroso o bien porque lo va a llevar consigo, – añada una cucharita de brandy al frasco de tratamiento y llene con agua mineral sin gas. Esto ayudará a que el agua no se descomponga. Si no desea usar brandy puede utilizar vinagre de sidra o glicerina en su lugar.
Directamente sobre la lengua
También puede tomar las flores sin diluir. Esta es la forma más cara de tomar las flores y resultan fuertes al gusto por el brandy (a menos que esté utilizando soluciones embotellados con glicerina, etc), así que no es recomendable – pero si igualmente efectivo.
Para recordarlo fácilmente: se toma el mismo número de gotas cuando se toma un remedio puro como cuando los mezcla en un frasco de tratamiento, dos gotas directamente sobre la lengua.
Si utiliza las flores pre mezcladas de la fórmula de crisis la dosis será de cuatro gotas, también sobre la lengua.
En cualquier caso repita tantas veces como sea necesario – para tratamientos a largo plazo tomar por lo menos cuatro veces al día.
