El queso feta es un queso muy famoso de origen griego, donde los pastores fabricaban el queso con leche sin pasteurizar.
Originariamente se hacía con leche de oveja o cabra pero hoy en día lo podemos encontrar comercialmente con leche pasteurizada de vaca.
La leche cuajada es separada y se deja escurrir en un molde especial. Se corta en grandes trozos que son salados y almacenados en barriles llenos de suero o salmuera. Se dejan ahí en un período sin determinar, que va de semanas a varios meses. El feta se seca rápidamente cuando se saca del suero.
El queso feta es de color blanco y carece de piel y lo podemos encontrar en distintas texturas dependiendo del tiempo de curación pero siempre es sólido y algo flexible.
El queso feta nos dará un buen aporte nutritivo a nuestro cuerpo:
Por cada 150gr de queso feta tenemos:
- Grasas: 32g
- Proteinas: 21g
- Hidratos: 6g