El famoso golfista Tiger Woods ha sido noticia de muchos periódicos por ingresar en una clínica para controlar un problema de adicción, adicción al sexo.
Como decíamos anteriormente, no ha sido reconocida como enfermedad mental, pero los psiquiatras han reconocido que hay multitud de casos de personas que han visto como arruinaban sus vidas por el sexo.

El problema está en donde se coloca el límite entre adicción al sexo y un apetito sexual muy saludable. Muchos se inclinan por diagnosticar la adicción dependiendo de como el sexo interfiere con otros objetivos o cuantas veces el paciente ha intentado controlarlo y no ha podido.
El tratamiento médico tampoco es claro. La mayoría proponen al paciente la asistencia a charlas terapéuticas para tratar su problema y compartirlo con otros afectados, para intentar superarlo teniendo en cuenta que existen más gente como ellos, que no están solos.
