El sexo en la pareja es tan diferente y cambiante como tipos de personas hay, por tanto la frecuencia de los encuentros sexuales y la naturaleza de estos responde igualmente a un abanico de situaciones y momentos que sólo la pareja en cuestión decide.
Por tanto podemos afirmar que no existe una normalidad en la frecuencia con la cual se practique el acto sexual, esta varía en función de factores muy dispares, desde si la pareja es estable o no, hasta el carácter de cada persona, pasando por el tiempo que lleven juntas o conociéndose. Así encontramos parejas que tienen encuentros sexuales a diario, y parejas que practican sexo un par de veces al mes, con suerte.
Hay personas que han pasado por una ruptura o relación difícil y cuando ésta acaba no tienen ganas de repetir experiencia o simplemente de confiar en otra persona aunque solo sea durante el acto sexual. Una pareja o una de las partes de la pareja pueden estar pasando una mala racha por otros aspectos y que no les apetezca pensar en el sexo. A veces la pareja llega al acuerdo de estar una temporada en una castidad de mutuo acuerdo para aumentar el deseo.
Cuando una de las partes de la pareja sufre una falta de encuentros sexuales impuesta, debe tener paciencia con la otra parte. Los hombres suelen llevarlo mejor, a las mujeres les crea muchísima inseguridad y deben tener en cuenta que quejarse a su pareja puede ser mal entendido como una falta de felicidad y crear el efecto rebote de que el hombre se aleje aún más. Tomar la iniciativa es la mejor solución tanto para uno como para otro para mejorar este problema.
